En la sala de lecturas del Infierno En el club de aficionados a la ciencia-ficción En los patios escarchados En los dormitorios de tránsito En los caminos de hielo Cuando ya todo parece más claro Y cada instante es mejor y menos importante Con un cigarrillo en la boca…
Muy buenos días, laurel, muy buenos días, metal, bruma y silencio. Desde el alba te veo, grandiosa espiga, persiguiendo a la niebla, y eres, en mi memoria, esencia de horizonte, frágil sueño. Olaguíbel te dio la perfección del vuelo y el inefable encanto de estar quieta, serena, rodilla al aire y senos hacia siempre, como…
Buscas en Roma a Roma ¡oh peregrino! y en Roma misma a Roma no la hallas: cadáver son las que ostentó murallas y tumba de sí proprio el Aventino.
Soneto B. ¿Cómo estáis, Rocinante, tan delgado? R. Porque nunca se come, y se trabaja. B. Pues ¿qué es de la cebada y de la paja? R. No me deja mi amo ni un bocado.

¿Cuál es la mujer que recordamosal mirar los pechos de la vecinade camión; a quién espera el huecolugar que está al lado nuestro, en el cine? ¿A quién pertenece el oídoque oirá la palabra más escondidaque somos, de quién es la cabezaque a nuestro costado nace entre sueños? Hay veces que ya no puedo con…
Bien pelada por ávidos gusanos,nítida, calva, sonriente, huera,tibia de sol tendrás mi calaverabajo el cielo de abril, sobre tus manos. En ella buscarás ecos lejanoscomo si un caracol marino fuera,pues te llegó rodando a su maneradel tiempo en los ignotos oceanos. Tú le preguntarás, díme ¿qué sabesdel tiempo en que tu risa florecíay el…
Grecia me hiere