
Wislawa Szymborska En mis sueñospinto como Vermeer van Delft.Hablo fluidamente griegoy no sólo con los vivos.Conduzco un autoque me obedece.Tengo talento,escribo poemas largos, grandiosos.Escucho vocesno menos que los grandes santos.Se sorprenderíande mi virtuosismo en el piano.Floto en el aire como se debe,es decir, por mí misma.Si caigo del techopuedo aterrizar suavemente en el verde césped. No…

Nadie puede dudar de que las cosas recaen. Un señor se enferma, y de golpe un miércoles recae. Un lápiz en la mesa recae seguido. Las mujeres, cómo recaen. Teóricamente a nada o a nadie se le ocurría recaer pero lo mismo está sujeto, sobre todo porque recae sin conciencia, recae como si nunca antes.…

Los cargó entre las orejas del asno Y los llevó a la granja Los alimentó con la leche de oveja Y les enseño a jugar Con los corderos

Los he visto de cerca, solemnes y magníficos,poniéndose su cuerpo cada díamientras les duele el cráneo desvestido.Los he visto en la tierra, azotándose,gusanitos de Dios sin esperanza.Colgados de la vida,con su domingo a cuestas que tarda en regresaruna semana. Cerca del testimonio de mis ojoslos he visto extinguirseo surgir de repente de los árboles –grupos…

there’s a bluebird in my heart thatwants to get outbut I’m too tough for him,I say, stay in there, I’m not goingto let anybody seeyou.there’s a bluebird in my heart thatwants to get outbut I pour whiskey on him and inhalecigarette smokeand the whores and the bartendersand the grocery clerksnever know thathe’sin there. there’s a…

Nadie sale. Parece que cuando llueve en México, lo único posible es encerrarse desajustadamente en guerra mínima, a pensar los ochenta minutos de la hora en que es hora de lágrimas.

Nam Sibyllam quidem Cumis ego ipse oculis meis vidi in ampulla pendere, et cum illi pueri dicerent: Σίβυλλα τί θέλεις; respondebat illa: ἀποθανεῖν θέλω. Pues a la Sibila, ciertamente, de Cumas, yo mismo con mis ojos vi, que en una anforita pendía, y cuando a ella los niños le dijeran, Σίβυλλα τί θέλεις; (Sibila, ¿qué…
Me gusta el Mediterráneo porque para mí es navegar por la historia.

La llamaron Así Y con razón Se pasaba la vida De cama en rima De rima en cama Terminaron Diciéndole la Becquerendona

Sus camaradas pensaron en la escuela que llegaría a ser famoso. Él pensó lo mismo y vivió bajo la regla, todos sus veintes repletos de labor, ¿Luego qué?, cantó el fantasma de Platón, ¿luego qué? Se leyó todo lo que él escribió. Después de algunos años obtuvo suficiente dinero para su haber y amigos que…