Color gris, color malva en las piedras y el rostro, más azul pedernal en los ojos, más hiedra en las uñas patricias, ebonita en las ingles de los faunos.
No salgáis al jardín: llueve, y las patas de los leones arañan la tela metálica del zoo.
Isabel murió, y estaba pálida, una noche como ésta.
Hay orden de llorar sobre el bramido estéril de los acantilados. ¿Un violín dormirá? ¿Unas camelias?
Deja un comentario